Hace dos años estuve en Houston por primera vez, y aunque el estilo del curso es prácticamente el mismo, hay algunas diferencias como que esta vez esta organizado para Europa y America y hace dos años solo para America, aunque podía venir quien quisiera. ¿Esto es importante? Bueno, la realidad es que las cosas se notan, para empezar en la preparación, ya cuando llegamos, nos van a recoger al aeropuerto, y en vez de llegar el día antes de que empiece todo, tener una cena, y a trabajar, aquí han organizado que lleguemos el fin de semana para aclimatarnos al horario y la zona.

El plan para el sábado pintaba bien, visita turística en autobús a la ciudad, con comida y luego paseo por la NASA, al hotel, una horita de relax y a cenar. Os paso a describir un poco más la cosa.

La visita a la ciudad era un poco de locos, ya que toda era en autobús, sin bajarnos para casi nada del mismo, como estuve hace dos años, tampoco me importo mucho, el Downtown ya me lo había pateado y bueno, ver los distintos skylines estaba bien. Houston tiene 3 skylines, ¿qué quiere decir esto? Pues que tiene tres zonas diferentes de rascacielos, una es el Downtown o centro de la ciudad, donde están oficinas, teatros, el estadio de Baseball y tal, otro el famoso centro medico, tropecientos hospitales, universidad de medicina y tal, todos juntitos, con sus hoteles para los acompañantes y esas cosas, y otro el digamos centro financiero, un segundo centro más dedicado a empresas, un poco más alejado del primero, que y ano podía crecer mucho más, pues en vez de hacer apaños, a unos pocos kilómetros se levantan uno nuevo y a tirar. Claro, así pasa, que para cruzar Houston, por la autopista a los 110 Km./h permitidos, te tiras como 40 minutos…

Empezamos por la zona médica, viendo los hospitales, aunque para llegar allí pasamos al lado del Downtown al que iríamos después y del Reliant Stadium, del que hablaré más mañana. Al lado de la zona medica, vistos los hospitales (muy nuevos y modernos y curiosos) estaba una zona llena de museos, ahí hicimos una parada, (creo que era para ir al baño) en el museo de bellas artes de Houston. Aunque estaba prohibido, tengo una foto de la zona de estatuas, luego bajamos al baño, había un pasillo iluminado con luz, con un efecto curioso que si podíamos visitar y fotografiar, y otra vez al autobús. Ahí saque una foto de una iglesia (Había cantidad de ellas, grandes y bonitas, no clásicas como en Europa, pero al menos por fuera si llamativas).

En el siguiente tramo en autobús recorrimos un barrio “residencial” vamos, hay gente que vive allí, pero no mucha, son todo enormes mansiones. Lo que más me llamo la atención es sentirte en una película americana, con todas las casas o al menos muchas de ellas decoradas para Halloween. Con calabazas, fantasmas, brujas y todo tipo de cosas colgando de la puerta de las casonas, o decorando la verja de la casa. Aquí saque alguna foto, pero viéndolo desde el autobús, las fotos no eran demasiado buenas. Ahora, que envidia de casas. Algunas de ellas tenían algo roto del huracán, pero por lo general estaban bastante bien conservadas.

Tras la visita a la zona noble, acabamos llegando al Downtown, ahí hicimos tres paradas, una en el Minute Maid Stadium que es el estadio de los Astros de Houston, el equipo local de Baseball. El sitio es bonito, pero hace dos años estuve en un partido, así que tampoco me llamó tanto la atención el visitarlo por fuera como a algunos de los nuevos visitantes. También paramos en un parquecito, sitio curioso, con una estatua a George Bush padre, con algunas frases de su época presidencial y unas magníficas vistas a la ciudad de Houston, con el río corriendo a los pies del parque. En el río tenía lugar una carrera de canoas de una empresa o de un programa de la tele, así que había como uno poco de fiesta montada, un animador con micrófono anunciando la llegada…, todo muy americano.
Después recorrimos un poco más el centro y paramos nuevamente, esta vez para comer en la casa del Blues. Comida tipo buffet con Jambalaya, Ternera a la no se que y esas cosas. Un bar con una decoración muy curiosa.

Nada más comer salimos hacía el centro Lindon B Johnson de la NASA, el centro de la agencia, donde trabajan cerca de 60.000 personas o algo así, entre los directos y los contratados de empresas como Boeing y cosas así. También eso ya lo conocía de la otra vez, pero aún así, preferí no perdérmelo. De la otra vez sabía que lo más interesante era el paseo en trencito, así que no quise perdérmelo. Algunas de las cosas a visitar ya las conocía, como la sala de control, la actual donde manejan las lanzaderas, bueno, esa era la que no conocía, conocía la antigua, la de los Apolo. Luego pasamos por la zona de entrenamiento, donde juegan a ensamblar las piezas y como manejar la maquinaria. De la piscina y esas cosas de baja gravedad no vimos nada. Paramos en un mini bosque en recuerdo a los fallecidos en la exploración del espacio. Recuerdo que ya la anterior vez me sobrecogió el lugar. Además como lo hacen, para el trencito, y te ponen el discurso que dio el presidente George W. Bush con motivo de la explosión de la lanzadera.

La siguiente parada era en el parque de cohetes. Yo había estado allí, pero no había entrado en la nave. Simplemente impresionante, el cohete Saturno V, el cohete usado para lanzar los Apolos, en real, o al menos en tamaño real, y construido de metal y esas cosas, si funcionaría no lo se. Pero claramente una imagen espectacular. Además contenía fotos y recuerdos de todas las misiones Apolo, la primera, donde murieron 3 astronautas y las siguientes, viendo como corrieron en un año, para desde Diciembre de 1968 hasta Julio del 69 lograr lo que había prometido JFK de llevar el hombre a la luna antes de los 70. Así como el plan para volver de nuevo a la luna en 2018 o como muy tarde en 2020.

Volvimos al museo, a hacer algunas compritas, yo me tome un “helado espacial” un helado hecho con mini bolitas, chulo. Me compré una camiseta, y de vuelta al autobús para regresar, tras su correspondiente atasco al hotel. Una ducha, arreglarse y a cenar a Tembleweed.

Tembleweed es un restaurante típico Texano, con música country, comida BBQ, cerveza..., lo tipico. Allí llegamos, y nos avisaron que era la noche de las chicas, gracias a Dios, por que si no, los 74 tíos solos iba a ser un poco aburrido. Nos sentaron en un reservado, cenamos, bebimos cerveza o lo que quisimos, y entonces comenzaron las clases de Line-Dancing, yo las llevaba bien, aunque no me atrevía subir al escenario, salvo la ultima parte, que hacía falta una mujer, y claro, de eso andábamos escasos.

De ahí nos metimos propiamente al bar, salimos del reservado, aunque volvíamos a por más cerveza. Descubrí que allí no bailan en línea, pero bailan ordenados, bailan por parejas, dando vueltas como peonzas en la pista, donde por supuesto no se puede entrar bebida para que la gente no resbale ni nada. La noche además era especial, ya que había un programa de country por la radio en directo. Mientras el programa estaba en directo teníamos música country y gente bailando con sus sombreros de cowboy y luego la misma gente bailando, pero cosas más reconocibles como Britney Spears o música más conocida, Kid Rock con Alabama, que creo será mi canción del viaje. Tras varias cervezas, reírnos un rato y pasarlo muy bien con mis dos nuevos amigos (un Austriaco y un belga con los que pasaría todo el día siguiente) volvimos al hotel a descansar, que el domingo también iba a ser duro.

Cita: "¿Por qué esta magnifica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil nos aporta tan poca felicidad? La respuesta es esta, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino.” Albert Einstein