Es curiosa la perspectiva, dice un refrán popular que el ojo del amo engorda al ganado, y la realidad es que vemos el mundo de acuerdo al prisma con el que lo miramos, y el mismo mundo, o los mismos hecho, según la perspectiva que le apliquemos, los veremos de una manera o de otra, eso hace que el mismo hecho distintas personas lo consideremos de forma diferente. Pueden influir muchos factores, nuestro estado de ánimo, nuestra educación, nuestros valores, nuestra forma de ser...

Muchas veces creo que no es posible que personas con visiones diferentes de los hechos, se pongan de acuerdo en algunas cosas, pero luego, paro, repaso, y creo que hay pocas cosas que no puedan ser variadas en nuestra perspectiva. Es muy complicado los cambios en aquello que implica convicciones, como pueda ser en temas de política o de religión, en todo lo demás, creo que si se puede dialogar, e incluso convencer a la gente, siempre y cuando sea comprensiva, claro. Yo mismo, me considero dialogante, y creo que soy capaz de cambiar mi forma de pensar respecto a temas, si se me razonan y se me da motivos adecuados y suficientes para ello, normalmente, me encanta un buen debate entre dos puntos de vista. Por mi trabajo, de consultor que en cierto modo incluye algo de venta, trato de ofrecer al resto elementos para convencerlos de mis puntos de vista, y sería muy hipócrita por mi parte si tratando de convencer a los demás, no aceptase ser convencido. Al menos ese es el punto de vista que tengo de mi mismo, igual soy un iluso.

Es cierto, sin embargo, que aunque acepte ser convencido, necesito razones, y eso hace que en ocasiones no admita otros puntos de vista, si los encuentro irracionales. Admito explicaciones, pero creo que las actitudes que considero irracionales, me cuestan. Es cierto que no exijo o no pido que todo el mundo piense como yo, admito incluso en cosas como la política o la religión los puntos de vista divergentes, así como con cualquier otra materia, pero los razonamientos del estilo de porque si, porque yo lo digo..., no me convencen.

A lo largo de mi vida he cambiado de punto de vista en varias ocasiones, pero siempre porque he tenido, o me han dado motivos y razones para ello. Cuando las razones para un punto de vista no me parecen validas, suelo ser más obtuso, es cierto que el problema es mío, ya que en ocasiones trato de convencer a gente que tiene un pensamiento diferente, pero creo que con el razonamiento se puede llegar al acuerdo. Lo malo de ese punto de vista, el mío, basado en los razonamientos, es que cuando tengo una forma de razonar relativamente profunda, me he acostumbrado a mayormente tener razón, lo cual hace que en ocasiones, ese razonamiento que yo  he utilizado si está equivocado, o no es del todo correcto, me cueste aceptarlo.

Lo mismo que decía al principio del estado de ánimo aplica para los razonamientos, muchas veces las cosas se pueden flexionar para hacerlos encajar con nuestros intereses, moldearlos de tal manera que en muchos casos tengamos razón. Eso hace que personas que ven la misma situación con ojos diferentes, con todo perfectamente razonado, puedan tener los dos razón. Este tipo de perspectivas, sería similar a eso que podemos apreciar en las noches electorales, que todo el mundo vence, la realidad no es exactamente así, es decir no todos hemos ganado o tenemos razón, pero como desde nuestra perspectiva tenemos razón, y el otro se equivoca, estamos mucho más tranquilos, nos causa menos inquietud y menos sofoco.

Cita: "La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria" Una amiga.