Estamos de viaje de esquí, la cosa hasta aquí bastante normal, organizamos el viaje entre 5 amigos, con posibilidades de que posteriormente se apuntara uno o dos más, pero justo el día antes de salir, por problemas en el trabajo dos de ellos se echaron para atrás, eso sumado a que uno de ellos ya iba a venir varios días más tarde, y por el momento ninguno de los que se preveía fuera a venir finalmente aparecieran, ha hecho que al final seamos tan solo dos personas, en un apartamento para 7 personas.
El primer día de esquí estaba bien, hacía un bonito día, bastante sol, alguna nube, pero bastante viento, al final lo del viento mientras estas esquiando y haciendo ejercicio, pues se puede dejar a un lado y disfrutar, bueno, salvo tal vez el momento del café, en que se voló uno de los guantes, golpeo el vaso del café con leche y me lo derramo encima. La cosa no iba demasiado bien, pero luego al final el día estuvo muy bien, mucho esquí, más de lo que teníamos previsto, cansarnos un poco, después a hacer la compra para el apartamento, café, leche, papel "palwater", fruta y cereales para el desayuno y la merienda (aunque apetece muchas veces más unos buenos crepes recién hechos). Cenamos algo y a dormir, que acabamos agotados.
El segundo día de esquí amanece raro, según abro la cortina junto a mi litera, luce el sol y se ve que por la noche cayo una capa de fina nieve, poco, un par de centímetros, pero lo justo para que la nieve esté bien. Pues nada, desayunamos, nos duchamos, nos vestimos y al salir a la calle, resulta que ya no luce tanto el sol. No solo eso, si no que la fijación de mis esquís se cae al suelo. Bueno, todavía no hemos empezado a esquiar, vuelvo al alquiler, arreglan la avería y listo, a las pistas. Aprovecho para mandar un sms para dar envidia a los amigos que vendrán hoy.
Subimos a las pistas y empiezo a arrepentirme de no traer gafas más claritas, no veo casi nada, así que tras la primera bajada cambio por las gafas de ventisca de mi compañero. Mucho viento, nublado, a ratos nieve, a ratos clareaba un poquito... Al final hacemos un esfuerzo y esquiamos casi 4 horas sin más paradas que para ir al baño. Paramos a comer, algo decente, así que una cremita de verduras (calentita) que asiente el cuerpo y un poco de pollo a la brasa. Tras un café, decidimos salir de nuevo, con la intención de irnos a dormir, pero el día no hacía más que fastidiar, así que ahora decide salir el sol. Pues nada, a esquiar un poco, la nieve estaba muy bien, así que una bajadita por una negra, la cosa pintaba bien, otra pista negra, pues nada, otro par de pistas negras, bajamos una, muy bien, ahora otra, pero para el otro valle, cerca del apartamento y de repente viene una nube, cierra la niebla, y cuando empezamos a bajar, tenemos que parar a volvernos a poner las gafas claras. Un par de giros más y empieza a nevar con fuerza, tanto frio que pica en la cara al caer. No se distingue muy bien la pista, y cuando se aclara un poco es para ver gente parada por los laterales de la pista, agarrotada por el frio y el miedo a la poca visión que hay en las pistas.
Conseguimos llegar al apartamento, mucho frio y nieve que más bien cae de lado, así que lo mejor que podemos hacer es meternos en casa, tomar un café calentito y agradecer que ha acabado el día sin que tengamos ninguna avería, mañana no esquiaremos ya que bajaremos a Barcelona a recoger a la quinta persona del viaje, los otros dos llegarán esta noche para cenar, así que el jueves parece que será normal, con los cinco listos para esquiar.
Seguiremos informando.
Cita: "Sólo hay un bien causa y fundamento de la vida feliz: creer en uno mismo." Lucio Anneo Séneca

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