Esta semana, me encuentro de viaje, para variar, pero en este viaje se han dado una serie de circunstancias. Estoy en Tenerife, la primero de ellas, es la tercera vez que vengo en los últimos 2 años, todas ellas por trabajo, y me he dado cuenta de la diferencia entra cada viaje.
El primero hace casi dos años, yo era un hombre distinto, por un lado se encontraba el hecho de que acababa de conocer por primera vez en mi vida la sensación de tener una relación, se había terminado apenas un mes antes, yo le había puesto fin (sigo pensando que hice lo correcto) pero no porque la otra persona no me importase, sino porque no veía el mismo futuro que ella. A la larga he seguido manteniendo el contacto y creo que obré correctamente. Por otro lado empezaba a conocer a una chica a la que he querido como a ninguna. Además, coincidí con un gran amigo, con el que lo pasé en grande y me lleve de regreso del viaje una anécdota que si bien nadie además de mi vivió, el fin de semana algunos de mis amigos me recordaban. Una buena amiga (con la que no mantengo el contacto que me gustaría) me dijo que la barba que me había dejado al terminar la relación no estaba mal, pero que tal vez alejase a alguna chica que quisiera darme un beso. Basto esa mera insinuación para que yo, poco convencido de mi barba corriera a afeitármela. En el proceso de afeitado, se me quedó un bigote divertido, que acerté a retratar, motivo de broma para mis amigos. Actualmente llevo barba porque me gusta y porque entiendo que el consenso general es que estoy más guapo con barba hoy en día.
El segundo viaje en estos años, fue mientras yo comenzaba mi relación (noviazgo) con la persona que antes mencioné he querido como a nadie antes, por lo que fue un viaje curioso, pero al mismo tiempo acompañado por un gran amigo que me hizo disfrutar y darme cuenta de lo bonito que era esa etapa de la vida.
Hoy estaba sentado en el curso que impartíamos un compañero y yo al lado de uno de los alumnos de ese segundo viaje, y al buscar información para reafirmarme en cuando le había dado el curso encontré mails que me hicieron pensar. Hace unos meses, no muchos, me habrían hecho llorar amargamente, me habrían dolido sobre manera, ya que hablaban de esa extinguida relación, sin embargo ahora, el único sentimiento que ha salido, o al menos el que me creo capaz de reconocer, es el de pena, pena por lo que no fue y pudo haber sido, pena porque se acabaran esos meses que para mi fueron de lo mejor de mi vida. Pero sin tiempo de sumergirme en el fango he comenzado a hablar con los alumnos que tuve en esos dos primeros viajes, tanto el del afeitado-bigote, como el de mis meses pletóricos, y todos me recordaban con gran afecto, reconociendo que si yo mañana iba a ser el profesor, con seguridad aprenderían cosas valiosas y ansiando volver a compartir, aunque fuera ratos de trabajo conmigo.
Por la tarde, sin haber comentado con nadie esta montaña rusa de sentimientos de la mañana recibo un mensaje por internet de una amiga recomendándome una cita. Creo que me conoce aún por mis silencios, porque difícilmente habría podido encontrar algo mejor para el día de hoy.
Gracias Carlota.
Cita: "Aprendí...que uno nunca puede marchar hacia atrás, que no debería intentarse siquiera, que la esencia de la vida es ir hacia delante. La vida es en realidad una calle de sentido único" Agatha Christie
Cita 2: "Dos tragedias hay en la vida: una es no conseguir lo que el corazón desea, la otra es conseguirlo" George Bernard Shaw

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados